A comer... pásele


Una concentración de sonidos, sabores, olores y personas en un mismo lugar daban la sensación de estar en una fiesta eterna. Una combinación de culturas, donde más bien parecía un choque de ellas. Una batucada y personas en zancos amenizaban uno de los platillos más representativos de la egastronomía mexicana. Claro, esto sólo pudo acontecer en su fiesta, que por quinta ocasión se festeja en la Ciudad de México: la feria de la Enchilada 2007.

Restaurantes de muchas partes de la República Mexicana se congregaron para dar deleitar los paladares de las personas que curiosas caminaban y husmeaban cada puesto. Y era de esperarse, las combinaciones exóticas, inimaginables, platillos regionales se juntaron en un mismo lugar en el tiempo y espacio dando motivo para que los asistentes no se fueran sin haber dicho que conocen más allá de las típicas enchiladas verdes, rojas, de mole o suizas.

Familias y jóvenes deambulaban en círculo, deteniéndose a cada paso porque el aroma expedido era quizá irresistible o tal vez porque daban la probadita de la salsa y así saber que tan picosa o buena estaba. Con ello, cada sitio se hacia de su plato (eso sí, desechable) de enchilada, la cual hay sido de su preferencia. Los platos más expedidos eran las de nogada, de mole, barbacoa, verdes, suizas y en menos las que contenían mariscos.

El evento parecía patrocinado por el Gobierno de la Ciudad (por supuesto), Cooperativa Pascual y Grupo Modelo. Anuncios de Pascualito, Lulú Cola, Cerveza Modelo adornaron la carpa donde se organizó este quinto encuentro. Además de vender la comida (solamente enchiladas), vendían la cerveza “bien fría” para acompañarla, Boing, refrescos Lulú o un pulque especial, porque estaba dirigido a jóvenes por sabores como el de capuchino.

Toda la tarde del viernes se percibió un ambiente tranquilo, familiar y de disfrute al paladar. Aunque la gente defeña, en especial de clases baja o media baja son de no atreverse a probar o consumir “cosas nuevas”, fueron muchas las mesas donde se vieron de todo un poco. Si bien, es de las pocas oportunidades que se tiene para probar algo distinto a lo acostumbrado, muchas de las personas no tengan las posibilidades de ir al norte del país y comer enchiladas norteñas o tampiqueñas.

La música que en un inicio fuera copia o intento de brasileña, poco después se escuchó grupos de rock o de protesta juvenil no teniendo el mismo éxito que los primeros. Mas, la gente no se ponía a repelar por ello, solamente disfrutaron de salir un rato de sus casas y aprender a comer.

5 comentarios:

Bombiux dijo...

Yo quiero enchiladas potosinassss!!!!!... jejejeje... ya me dio hambre! ja!



Salu2 Mcfly! ;)

Cool Acid dijo...

exijo el post del video



esto es un fraude

Dídac Muciño dijo...

jeejejeje.. madigo!!!. se me antojaron!!.. quiero unas, aun que mi "extricta" dieta macrobietica, me deniega comer unas enchiladas que por ahi escuche que andaban de al pastor!!.. quiero unas!!..

te va a dar chorro no mas por eso!!.. jajajajaja

no es cierto,que chido que si juiste, con razon subiste dos kilos verdad?, digo uno, no te traumes, no te traumes!!..

Saludos!!

keviinziiO! dijo...

hahahahhahaa
enchiladas babz!
ahahahaha
me dio hambree u__u
ahahahaha
pueess ojala aqui hicieran ese tipo de eventos...


Saludos pueess!

Ashanty dijo...

Me suena a tarea de la escuela.

Espero que no haya coincidencia con lo que pienso. JAJAJJA